Esta mujer no podía estarse quieta. Habrá pensado que aquí, la de Troya, es una desordenada y una cochina...
¡Pues sí! jajajaja... soy limpia pero desordenada y algo (llamémoslo así) "despistada" con la casa. Pero es que, querida suegra, cada uno tiene su momento para hacer las cosas del hogar y si cuando llego ya lo has hecho tú, me hace sentir que no hago nada....Aún así, solo puedo decir una cosa:
GRACIAS, son un encanto, todo hay que decirlo (algo aburridos para lo jóvenes que son, pero un encanto)
A pesar de esa pena inicial al ver que ya no estaban alojados en la habitación, con el sofá cama, las maletas apiladas, los perros por la casa (los dos míos más el de ellos), el niño (se trajeron a su nieto, al único que tienen) etc etc etc... me sentí de nuevo, en casa, en MI casa.
Porque hay que reconocer que aunque es la casa de uno (o mejor dicho, del banco) cuando los tenemos aquí, todo se transforma y paso a ser como una extraña en mi propio hogar.
Así que estar tarde, me relajo frente a mi pc, con mis letras y lecturas, que ya va siendo hora de cultivar un poco, lo poco (valga la redundancia) que me queda de fértil, dentro de mi sesera! jejeje...
Helena de Troya
