Como sé lo que es estar jodida, y lo que cuesta levantarse, me da miedo que por pregonar lo feliz que soy, en ciertos momentos de la vida, puedo hacer que mi entusiasmo, se de la vuelta y me gire las cartas.
De hecho en este blog, he hablado más de cuando estoy jodida que contenta. Por lo menos hablando con las tripas en la mano. La etiqueta "Helenadas" de este mi blog, viene siendo una manera de contar, las absurdeces de mi vida, a modo de teatrillo para alegrar a alguien, un posible furtivo lector. Que ya que pasa, pienso yo, que no se encuentre un blog de esos llenos de......como lápidas inscritas de fracasos esperando a que un comentario les saque de la pena...
Esta absurda idea mía de compartirlo todo! De qué hago, de con quién... Imagino que uno lo hace, como menciona mi ídolo en su libro:
"...siempre he sentido que necesito crear mundos propios de uso libre, que tendría una utilidad inmediata para mí, y quiero suponer que posterior para terceros.."
No sé si es por mi mala memoria (para lo que quiero) o por dejar huella en esta vida, que todo lo escribo. Y me gusta mirar atrás: para leer mis malos ratos pues de ellos se aprende. Y para recordar los buenos, para saber si voy bien encaminada. Y repetirlos!
Pero claro me da miedo de que cuanto más muestras sobre tí, si alguien quiere hacer daño, sabe donde dar... Pero bueno, no sé ser de otra manera.
NO ME VA TAN MAL.
Helena de Troya



