Romperemos un poco la barrera de la "depre" esta que estoy pasando y arrastrando en silencio para contaros "mi primera vez".
Sí, como lo leéis. Hablo de mi primera vez con muletas. Siempre he presumido de que nunca me han operado, nunca me he roto nada...bueno pues a la "vejez" viruela. Ayer me hice un esguince...jajaaja. Y os lo cuento con mi clave de humor que me caracteriza y que no quiero perder (y mi humor negro).
Ayer fue un día pésimo donde los haya en el curro...No vendí ni una piruleta delante de un colegio y el día terminó borrascoso en mi corazón. La putada de este curro es que cuando te van mal las ventas, no sé por qué pero todo lo malo y desdichado que tienes en tu vida aparece derrepente en tu mente y hace de losa sobre la espalda haciendo que cada vez vayas más hacia abajo que hacia arriba. Y si encima tienes el come come que tengo yo..."pa qué queremos más".
Me fui de mala leche...
-Toma, mi mierda de venta (1), hoy no he tenido un buen día- le dije a mi jefe de equipo al entregarle la hoja de entrada.
-Nada, nada no pasa nada Elena, eso nos pasa a todos..- me dijo en la lejanía, cuando yo ya casi cruzaba el humbral de la puerta sin despedirme de nadie...
Esa tarde me tocaba la clase de pilates (lunes y miercoles) pero no me apetecía nada nada ir. Veréis, la clase de pilates se hace en un ambiente relajado, silencioso, armónico. Y yo precisamente lo que me apetecía era todo lo contrario...
Así que me dije: no voy, me voy a dar un salto al decathlon a comprarme un par de camisetas para precisamente el señor Pilates. Y mira por donde al salir de allí (centro comercial) vi una tiendecita de articulos naturales, hierbas, etc que vendían lo que andaba buscando y no sabía por donde buscar. Total que me plantaron delante las famosas pulseritas que ha puesto de moda la Sarita Carbonero...jajajaj. COmo una especie de rosario realizado con cuerdas y nudos... Y me compré una color yema de huevo jajajaja, ahí chillón jajaja.
Al llegar a casa me probé la ropita que me compré, to mona yo y dije, hay que estrenarla. Vi la bici elíptica, y me dije, venga vamos alla. No lleguçe más que a un minuto y medio, pero por qué: trae el agua, subete a la bici, ains! sube la música, sube a la bici, joer trae el móvil, ains...sabes qué? Tenía a Nero sentado al lado de la bici mirándome y con esa fuerza que contagia su cuerpo perruno me dije:
ostras, con la lucha que me lleva sacar a este trasto, tal vez descargue la mala ostia...
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡En qué momento pensé que todo esto me suponía mejor que ir a la clase de Pilates!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Vamos de paseo, yo to mona con mi nueva ropita de "gim", mi movil colgado al cuello (como cuando estaba de guardia antiguamente...) mis deportivas gigantes (ahora les he cogido manía) su bozal y su correa corta que no me gusta nada.
Llegamos al pipi can los dos tensos, pues a esas horas (serían las ocho de la tarde) es cuando todo el mundo aprovecha para sacar a sus mascotas. y Nero no tiene amigos fuera de casa...así que....más tensa yo.
Fuimos calle abajo por la zona residencial llena de casas de gente bien llenas de perros que le hacían la fiesta de ladridos a nuestro paso....Mi muñeca estaba a punto de salirse de sitio.... vaya tirones hijo puuuuta....jajajajaj.
Hasta que llegamos a la "zona cero". Ese sitio se lo conoce él más que yo, pues justo en la esquina hay una casa con dos perrotes viejetes, de apariencia poco agresiva pero joer, son perros y ladran, no hacen mucho más!! Pero Nero conoce en qué casas hay perros y qué clase de miedo le produce. Así que me pilló desprevenida. En un segundo me da un tirón, como si te agarran de la mano y te estiran para llevarte a algún sitio. El tirón hacia esa casa donde los perros le ladraban como siempre. Pero Nero, pastor aleman de 40 kilos, da su típico saltito y con fuerza me hace perder el equilibrio con tan mala suerte que mis pies, con las deportivas gigantes se quedan trabadas. Es decir, mi cuerpo entero se movió, pero mis pies (y mis deportivas) se quedaron ancladas en el mismo sitio. Caí con la rodilla izquierda, Pam!!, en seco sobre la acera. Y los pies con las puntas mirando hacia dentro y el peso hacia el lado izquierdo... en fin. Y las manos curioso: claro mi instino de no soltar a Nero bajo ningún concepto hizo que no cayera con la palma de las manos, así planas, sabes? Si no que apoyé los nudillos (con la correa entre mis puños, apretando fuerte) y finalicé el "baile" de break dance apoyando mi cadera por el lado izquierdo......
En ese momento sentí como un "latigazo" ahí donde tengo ahora el esguince y pensé: ufff esto no ha sido algo leve, tengo algo. Lo supe. Pero al apoyar el pie, como pude hacerlo sin mayor dificultad, pensé: menos mal, no me he roto nada...
Este tipo de caídas, no es como esas otras en las que te levantas corriendo pensando "que no me haya visto nadie..." No, esta no. Aquí pensaba en unos brazos donde llorar...Me fui hasta casa aguantando las lágrimas, más por el susto que por el dolor (que en ese momento no apareció aún del todo) Dándole patadas "correctoras" a Nero para que parara de estirarme...agotando las pocas fuerzas que me quedaban. El camino se me hizo eterno. En cuanto llegué llené un canasto de mimbre de lágrimas....al quitarme la zapatilla, el calcetín, y ver como una bola empezó a formarse en mi pie...al apoyarlo, descalzo, un hormigueo lo recorría entero y al intentar doblarlo, el dolor se apoderaba de mí...
Las lágrimas fueron más del susto, desahogo por lo que estoy pasando...etc. Pero también por el miedo a saber qué tenía....miedo al doctor!!! jejeje.
(Joer qué testamento)
Justamente el madrileño tenía reunión y se iba a alargar así que tuve que llamar a mi padre (que vive muy cerca). Quise esperar a calmarme para no llamarle llorando...no quería asustarlo. Pero en cuanto oí su voz no lo pude evitar...
-No llores, no pasa nada. Ahora voy para allá....-
Ayy papá como te quiero..jejeje
(Con estas cosas me doy cuenta de lo arropada que estoy y de lo poco que lo reconozco...)
Momento consulta:
(Al lado de casa, el pac vacío, menos mal)
mi padre sube el coche a la acera, pero literal, todo entero nada de dos ruedas. Y su hija entra cojeando a la consulta. La borde de admisión:
-¿Qué le ha pasado? (sin mirarme)
-Me acabo de caer...bueno me ha tirado el perro- entonces alza la mirada. Y la mía se clava en la suya, ve mi dolor.
Al ratito entramos a la sala de espera. Mi padre coge una silla de ruedas y yo pensando: "ay que eso me da yuyu..." Pero no me deja opción. Y más torpe que nunca me maneja por la sala que menos mal estaba vacía jajaja.
-Pero papá no me dejes en la puerta que como salga alguien se me sienta encima y para qué queremos más...-
Cuando nos llama el doctor, mi novel conductor choca con el marco de la puerta al intentar entrar a la consulta. Y yo ahí en esa silla me siento super ridícula!!
-La cosa de la silla es cosa de mi padre- le digo al doctor...
A los diez minutos salía del PAC con el pie vendado y a la pata coja. 10 días de reposo y pie en alto. Ibuprofeno cada 8 horas para el dolor. Y mimos...
Esta mañana me han traído unas muletas y mañana (que hago solo casi media jornada) iré a currar....yo no aguanto diez días tirada en casa sin poder moverme qué dices!!! Si fuera invierno, mira a lo mejor. Pero ahora??? Qué va!! Eso sí, le dije a mi jefa que me pusiera a un novatillo de ayudante jajajajajja.
Mi curro no requiere movimiento.
Saludos:
Helena de Troya