Un lugar donde ser yo

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Soledad de peluche

Voy a subir la camita del perro sobre el escritorio, al lado del teclado del ordenador... No sé qué manía tiene pero de vez en cuando me viene y se encarama sobre mis piernas bajo el escritorio a lloriquear. Lo acaricio, lo subo a mi regazo. Pero en cuanto se siente arriba, quiere bajar... Luego se acurruca al lado de mis pies. Cuando es verano y me descalzo, aprovecha eso y apoya medio cuerpo sobre las zapatillas. Si encuentra un calcetín, sobre él... En invierno quiere aprovechar el sofá. Y lloriquea hasta que lo subo...Pero no puede ser! Así que lo bajo al poco de acariciarlo y achucharlo.
Me encanta tocarle la barriga cuando lo acaban de rapar que está lavadito y suaaaave como aparenta el corderito del anuncio del suavizante jejeje.
Es él mi pequeño "león" que me acompaña a todas partes por casa. Si voy a la cocina, ahí va él. Si me tumbo en el sofá se quiere subir. Si voy al baño, PUES ME SIGUE!!. Si me ducho se sienta sobre el alfombrín...jajaja. Y si cierro la puerta, él espera justo detrás tumbadito. Cuando duermo él ronca cerca. En cuanto me despierto él me oye y si me muevo bajo el edredón se acerca a darme los buenos días (lametoncillos jajaja)
Es faldero sí, pero me encanta!!
Da mucha compañía por el mero hecho de saber que está ahí en silencio. Como dije una vez:

"me enseña a disfrutar de la soledad"



Helena de Troya

1 comentario: