Un lugar donde ser yo

viernes, 25 de febrero de 2011

*Vida*

Hoy ha sido la tercera vez que he ido a un funeral, después del de mi hermano.
He tenido otras ocasiones para ir, pero no me he atrevido o no me ha venido bien. Ha sido por el padre de la novia de mi primo, fallecido por cáncer. La verdad es que no lo conocía, pero a estos sitios, dependiendo del acercamiento, vas más por los que se quedan que por el que se va. Esta  vez ha sido por los primeros.
Los bancos de las iglesias, ¿por qué crujen tanto? Tienen que resonar con tanto eco silencioso en el templo de techos altos y estancias fría. Y levántate y siéntate. Y aquello crujiendo. Desde unos cuantos/muchos bancos más atrás, la observaba sollozar, a la hija y me he emocionado. Sé lo que es estar en ese primer banco y se pasa muy mal. Cuando oyes al cura pronunciar su nombre, cuando oyes el calor de la gente detrás, mucha gente pero te sientes perdido y solo en tu dolor, cuando crees que en algún momento vas a despertar, que eso no te puede estar pasando a ti, a tu familia...cuando ves a tus padres rotos del dolor, cuando las lágrimas no te dejan ver que alguien te está tendiendo la mano......
Sé que no es lo mismo. Ellos poco a poco han podido despedirse de él. Pero se han visto sufrir. Nosotros no pudimos decirle adiós, ni hasta luego o hasta mañana. Pero no lo vimos sufrir, fue "en el acto". Y él no nos vio por todo lo que pasamos después....
Su padre se ha ido con una vida hecha, aunque aún con mucha por vivir. Mi hermano se fue demasiado joven, con 26.

La verdad es que me podría pasar horas y horas hablando del dolor, de lo que se vive, de lo que se siente o se deja de sentir. Hablar de lo que fue después de...de lo que pasamos, de "lo que podría haber sido si"... pero tampoco quiero exponerme demasiado. Cuando abro al 100% mi corazón, me da miedo. Simplemente miedo.

La verdad es que ayuda bastante el hablar y saber que te van a leer/escuchar...Saber que aunque no digan nada, te escuchan/leen. No hay que tomarlo como un tema tabú...Que hay que hablarlo con total normalidad...Pero hay veces que cuesta. Hoy mismo sin ir más lejos, me he puesto a "lagrimear" cual cocodrilo porque me acordaba de mi hermano, no por el padre de ella, la verdad (es que no lo conocía...lo siento) Y mis padres sentados a mi lado, podría haberles dicho que estaba acordando de él.

Así que después de vivir un capítulo así en la vida, desde ese fatídico año 2000 (de ahí a que le haya cogido manía a los años pares...ya vés qué tontería) siempre procuro hacer lo que me hace sentir bien, lo que me llena de vida, porque la vida es un regalo. Aprovecho cada situación que me brindan si así consigo ser feliz o hacer feliz a los demás. Todo lo que me piden lo doy, todo lo que necesitan de mí, lo ofrezco. No guardo rencor, intento no tomar tan a pecho las cosas, pensar siempre, ante las malas noticias de la vida, en que hay cosas peores o que de peores cosas he salido...Siempre veré el vaso medio lleno no medio vacío...

De ahí a que la gente pueda pensar que soy una pasota, que no me involucro, que voy a mi bola...Lo que pasa es que no pierdo el tiempo en banalidades, en limbos u horas muertas. Aprovecho que de un tropezón se sale rápido cuanto antes te levantes. Que se sale más rápido si dejas de hablar de ese tropezón, que más vale reírse de la vida, de tener sentido del humor, rodearte de gente positiva que te aporte y sorprender a los negativos con una sonrisa contagiosa. Y sobre todo que aprendas que para ser feliz, no has de amargar al vecino, eso sí!
La vida está para aprovecharla y así como hay gente que la considera una mierda, yo queridos míos considero que está para aprovecharse de ella...al máximo con la cantidad de cosas que nos ofrece!!

Sácale el jugo bueno a todo lo que crees que tienes malo en tu vida...¿cómo? con humor!

Y ante las desgracias más grandes, como la que viví yo, el consuelo que me queda es que me siento más fuerte ante la vida...¿no se nota una letra más negrita y musculada?

3 comentarios:

AnuKa dijo...

Te leo y me veo, y recuerdo la muerte de mi padre hace 20 meses. Y por la edad, te queda la "conformidad" de que se fue con su vida hecha, pero el dolor no es más pequeño por éso. Lo peor, lo antinatura es que unos padres despidan a un hijo. Creo que es el dolor más insoportable. Pero así de injusta es la vida y como bien dices, cuanto antes te levantes, antes sales adelante. Me ha gustado mucho tu entrada.
Un abrazo y un besito fuertes.

Josie dijo...

querida "Jelen" que post más sincero...
te diría mil cosas, pero hoy, no puedo, el sentimiento que tengo en este momento es muy triste...
vida, vida, vida...
loca, loca, loca...

Helena de Troya dijo...

Hola chicas, gracias por comentar.
Pero no estéis tristes.
Un besote!!