Así como las hojas secas del otoño hablan bajo tus pies, al pisarlas, quiero sentirte: crújeme.
Así como hace el hielo al sentir derramarse el café caliente encima, así quiero sentirte: crújeme.
Así como suenan tus dientes al mordisco de una manzana, fresca, rojiza y jugosa, así quiero sentirte: crújeme.
Así como las mareas rompen contra esas rocas y maderas del viejo muelle...
Crújeme...
Porque sé que eres el único que cuidarás que cruja justo hasta el punto de no llegar a partirme, ni romperme ni lastimarme.
...TE QUIERO...
Helena de Troya

1 comentario:
Jelen, no soy yo quien deba comentar este post pero no podía dejar de decirte que me parece precioso!!!
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