Un lugar donde ser yo

domingo, 20 de noviembre de 2011

Volvemos a las cartas

Hemos decidido volver a las cartas. Con su sobre, su letra manuscrita y con sello. Vamos lo de toda la vida. Cuando contaba con 12 ó 13 años, nos mudamos de casa. Y dejé atrás a todas mis amigas con las que había compartido curso desde preescolar. En aquel entonces, si no era por carta, no podías contactar con ellas, si no era por teléfono, no es como ahora. Pero mis padres no pusieron el teléfono hasta pasado un tiempo. Así que decidí escribirnos con una de ellas y así no perder el contacto.

El otro día, me pasé por casa de mis padres y me traje la caja donde las guardaba todas. En total 50 cartas. La primera data del 1992. La última del 2000. Hasta que un día, sin más, dejamos de hacerlo.

Con la noticia de la boda, le envié un email contándoselo. Y se me ocurrió. Le propuse que volviéramos a la correspondencia, como antes. Para contarnos todas esas cosas que no se ven en una red social (estamos agregadas a Facebook) eso que tal vez, al leerlo lo sientes de manera especial, más cálido metidito todo en un sobre, como hacíamos antes. La de historietas que esconden esas cartas. Y sí, todas llevan el amor como telón de fondo. Que si ahora me gusta "Fulanito" y me ha pedido para salir...En la carta siguiente: Fulanito me ha dejado, pero no importa, ya estoy con Menganito...Y en la siguiente, no puedo quitarme a Fulanito de la cabeza, porque Menganito no me hace caso!!...jajajajajaja....

Era muy divertido, en serio y más nosotras con una vida amorosa de lo más entretenida. Para el espectador, claro, porque una, en su día lo pasaba mal jajajaja...

Volví a leerlas. No solo hablábamos de los amoríos, no. En conversaciones normales salían temas que sin leer la fecha te podías hacer a la idea de sobre qué año era: cuando me habló del concierto de su artista favorito, indicando que se compró el cassette. O cuando hablábamos de si nos habíamos apuntado a la moda de un tipo de pulsera, o del lugar donde salia de marcha, aquella discoteca que cerró hace años!!

Eso sí, lo hacemos por la ilusión de esperar esa carta, qué sensación tan agradable!! Lo que nos contamos seguro que enriquece más esa llegada. Y ahora, así estoy yo, esperando esa carta. La suya se la envié un sábado y le llegó al sábado siguiente. Es cierto, tardo menos si voy yo y la dejo en su buzón. Pero queridos amigos, la magia ha de seguir todo el proceso!
Besitos Mayte!!


Helena de Troya

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