Sé que a su dueño no le importará que comparta esta joya de las que publica aquí:
Los Lunes que te debo
Por su culpa, a veces, me quedo sin palabras, por "cosas" como esta que leerán a continuación... Y dejo varios días mi blog en blanco, porque me deja sin palabras, se las lleva todas él a sus poesías!!. Menos mal que está su poesía para enriquecer mi blog... Perdón por mi osadía, Ernesto...
Y así hasta el infinito más o menos
"Dos besos después besarse,
ya no es suficiente.
Mis manos son redobles de tambor,
antes de la caricia imperfecta.
No sé si la amaba antes de que existiera,
o mi existencia ha comenzado de verdad,
ahora que la amo.
"Aunque seas real,
eres la mujer mas bonita
que me he imaginado nunca"
No sonríe, llueve luces,
es un campo minado de estrellas.
A veces temo enamorarme de mi voz
cuando repito su nombre.
Y me da miedo que después de ella
ya no sepa que hacer con el silencio
- No habrá después de mí yo soy un siempre. Eso dice.
Y abre suavemente las piernas
como quién tiene las llaves
de la puerta de un bar.
Es curioso que para conocer la sed verdadera
haya que ponerse de rodillas.
Sus dedos inventan melodías en mi cabello
y gime en verso sobre mi asfixia momentánea.
Más profundo que el amor,
mucho más lejos,
del follar vulgar que dicen los que follan,
cien esquinas más allá de los placeres,
en la calle del deseo, por el atajo,
que lleva exactamente al paraíso.
Allí estamos, justo allí cuando su cuerpo,
es mi cuerpo hasta el punto de ignorar
a que piel pertenecemos cada uno.
Dos besos antes de besarnos,
su boca es lo único importante.
Giramos sobre la alfombra,
me roba sin permiso su sabor de mi lengua,
somos orillas que lamemos las olas
de una playa que se inventa entre las piernas
entre orgasmo y orgasmo.
Es como un día señalado en rojo en el calendario,
un sábado cualquiera que no termina nunca.
Una orgía de dos cuerpos que se cruzan,
diagonales que se aman de su vientre a mis costillas,
verticales imposibles de su espalda hasta mi hambre,
una linea indivisible de sus pies a mi camino.
Es todo lo que soy
y solo con ella,
ser yo me parece imprescindible.
Dos besos más y me harán falta,
dos besos más para calmarme.
Y así hasta el infinito más o menos"
ya no es suficiente.
Mis manos son redobles de tambor,
antes de la caricia imperfecta.
No sé si la amaba antes de que existiera,
o mi existencia ha comenzado de verdad,
ahora que la amo.
"Aunque seas real,
eres la mujer mas bonita
que me he imaginado nunca"
No sonríe, llueve luces,
es un campo minado de estrellas.
A veces temo enamorarme de mi voz
cuando repito su nombre.
Y me da miedo que después de ella
ya no sepa que hacer con el silencio
- No habrá después de mí yo soy un siempre. Eso dice.
Y abre suavemente las piernas
como quién tiene las llaves
de la puerta de un bar.
Es curioso que para conocer la sed verdadera
haya que ponerse de rodillas.
Sus dedos inventan melodías en mi cabello
y gime en verso sobre mi asfixia momentánea.
Más profundo que el amor,
mucho más lejos,
del follar vulgar que dicen los que follan,
cien esquinas más allá de los placeres,
en la calle del deseo, por el atajo,
que lleva exactamente al paraíso.
Allí estamos, justo allí cuando su cuerpo,
es mi cuerpo hasta el punto de ignorar
a que piel pertenecemos cada uno.
Dos besos antes de besarnos,
su boca es lo único importante.
Giramos sobre la alfombra,
me roba sin permiso su sabor de mi lengua,
somos orillas que lamemos las olas
de una playa que se inventa entre las piernas
entre orgasmo y orgasmo.
Es como un día señalado en rojo en el calendario,
un sábado cualquiera que no termina nunca.
Una orgía de dos cuerpos que se cruzan,
diagonales que se aman de su vientre a mis costillas,
verticales imposibles de su espalda hasta mi hambre,
una linea indivisible de sus pies a mi camino.
Es todo lo que soy
y solo con ella,
ser yo me parece imprescindible.
Dos besos más y me harán falta,
dos besos más para calmarme.
Y así hasta el infinito más o menos"
Helena de Troya








