El otro día, no sé porque, pensaba en mis años de moza, cuando existía eso del "cortejo". Sí, el cortejo entre dos personas cuando se gustan. De cuando las miradas se cruzaban, inocentemente. Cuando descubrías día a día las cosas que le gustaban a la otra persona y hacías por interesarte o conocer sus gustos. De cuando te acercabas a su amigo para saber de él, o cuando mandabas a tu amiga para "tantear" si tú también le gustabas. No sé por qué todo sucedía en verano, que era cuando no teníamos clases, cuando "vagueábamos" por la barriada en pandilla, cuando había tiempo para "calmar" las inocentes hormonas adolescentes...
Llegaban entonces las verbenas del barrio y acudíamos con nuestras mejores galas, que yo recuerdo era la ropa que "te hacía más mayor" (esa expresión ahora me da mucha risa jajajajaja).
En esos momentos, ahí ya sabíamos que nos gustábamos. Que las miradas ya eran recíprocas y que la pandilla entera se compinchaba para dejarnos solos. Y sucedía. No sin antes mencionar aquello de: "quieres rollo".
Nos cogíamos de la mano, nos acariciábamos, hablábamos tímidamente de chorradas (porque nos conocíamos de toda la vida y ya lo sabíamos el uno del otro) Pero lo mejor era que a pesar de eso, éramos un misterio el uno para el otro.
Cuando por fín llegaba el beso, era lo mejor, porque todas las sensaciones del amor, se concentraban solo en eso, en el acto de la unión de dos labios. Y no había nada más...Pero era suficiente.
(Bueno si eras la guarrilla del pueblo, había más...cada uno ponía o sabía sus límites...JAJAJAJAJAJAJAJA...)
Luego venía cuando tras pocos días, sin que tuvieras que esperar un sms, ni llamadas al móvil (que aún eso no existía) sabías que ya estábais juntos, y se afianzaba con un "¿quieres salir conmigo?"...
Si la cosa funcionaba, pasábamos casi todo el verano juntos. Pero si no iba bien, al final terminaba liándose con tu amiga, o al contrario, su amigo empezaba a hacerte más tilín que él...jajajajajaja...
Ahora, en la cola del paro, CUPIDO, forma parte de ella. Lo ha sustituido una máquina llamada Ordenador, un medio llamado Facebook o Badoo y las señales de si la cosa va bien o no, las dicta si aparecen notificaciones un tu "muro" o si lo ves conectado en un chat y te saluda...
Se ha pasado de una mirada cálida a un frío emoticono. De una llamada al teléfono fijo sin avisar, por sorpresa, a un sms avisando de quedar...

Las relaciones evolucionan, mejor dicho, cambian no sé si a mejor o peor, porque los de mi generación nos preguntamos a veces:
...Y si en mi época "moza" hubiera tenido un chat para poder expresar todo aquello que sentía...
...Y si hubiera existido un móvil para enviarle un sms cuando tanto lo eché de menos aquella vez...
...Y si en aquella época hubiera tenido mi blog para desahogarme o para dejar que él lo leyera...
Pero luego recapacito: NO HUBIERA VIVIDO LO QUE VIVÍ, COMO SE VIVIÓ!!
...No tendría ahora las cartas que me escribió, sin sello, cuando me las dejaba en el buzón de casa, o me las daba en mano...
...No guardaría mis cuadernos llenos de garabatos, de corazones rojos, rotos, con hojas arrugadas o mojadas con lágrimas de cocodrilo...
...No tendría en la memoria aquella bronca de papá cuando llegaba la factura del teléfono...jajajaja...
Sea como sea, con unos medios u otros, tengo la esperanza de que siguen existiendo las mismas fases: la de las miradas, la de atreverte a quedar, la del primer beso, la de los paseos cogidos de la mano, la de las charlas en las noches de verano, la de la quedada con la amiga/o con un: "cuéntamelo todo con pelos y señales", la de saber que ya se es PAREJA......y como dijo una gran presentadora:
"Hasta aquí puedo leer"
Helena de Troya